
El Dilophosaurus wetherilli es uno de los grandes protagonistas del Jurásico Inferior. Hace unos 193 millones de años, este terópodo de casi 7 metros recorría las llanuras aluviales y los bosques de coníferas de lo que hoy es Arizona, en un mundo donde los dinosaurios carnívoros comenzaban apenas a consolidar su papel en los ecosistemas terrestres. Su rasgo más reconocible son las dos crestas paralelas en el cráneo. No era un arma, sino probablemente una señal: una forma de comunicarse con otros individuos de su especie en un entorno visual y competitivo. Lejos de la imagen que difundió la cultura popular, este dinosaurio no tenía veneno ni piel sobrante. Lo que sí tenía era velocidad, agilidad y un cuerpo perfectamente adaptado para cazar en hábitats fluviales y de selva baja.
Longitud
7 m
Altura
2 m
Peso
401 kg
Velocidad
48 km/h

Características físicas
El Dilophosaurus wetherilli es un terópodo del Jurásico Inferior reconocible al instante por el par de crestas óseas paralelas que recorren la parte superior de su cráneo de un extremo al otro. Su nombre lo dice todo: “lagarto de dos crestas”. Estas estructuras eran sorprendentemente delicadas para un depredador de su tamaño, lo que lleva a los paleontólogos a pensar que no servían para el combate sino como señal visual entre individuos de la misma especie, posiblemente para el cortejo o el reconocimiento social.
Con cerca de 6 a 7 metros de longitud y unos 400 kilogramos de peso, el Dilophosaurus era uno de los carnívoros más grandes de su tiempo. Su cuerpo era esbelto y proporcionado, muy distinto de los masivos terópodos que aparecerían millones de años después. Caminaba erguido sobre dos patas traseras potentes, mantenía la cola extendida horizontalmente para equilibrar su cuerpo, y usaba los brazos para manipular y sujetar a sus presas.
¿Qué comía el Dilophosaurus?
El Dilophosaurus era un carnívoro activo que ocupaba uno de los puestos más altos en la cadena alimentaria del Jurásico Inferior. Su dieta incluía probablemente pequeños y medianos dinosaurios herbívoros, reptiles terrestres y, según algunas hipótesis, también peces. Esta última posibilidad la sugieren tanto la forma de sus mandíbulas y dientes (finos y aptos para atrapar presas resbaladizas) como la ubicación de sus yacimientos fósiles, asociados a entornos fluviales.
Al mismo tiempo, como cualquier depredador de tamaño medio en un ecosistema competitivo, es probable que aprovechara oportunidades de carroña cuando se presentaban. Conservar energía es una estrategia tan válida para un terópodo como lo es para los grandes carnívoros actuales. La imagen del depredador que solo caza en activo no refleja el comportamiento real de estos animales: el oportunismo alimentario era parte del repertorio.


Hábitat y época
El Dilophosaurus vivió durante el Jurásico Inferior, en lo que hoy es el suroeste de Norteamérica. Sus restos se han recuperado principalmente en la Formación Kayenta, en el estado de Arizona (EE. UU.).
Era un período de transición geológica y ecológica. El supercontinente Pangea continuaba su lenta fragmentación, pero las masas de tierra que hoy conocemos como Norteamérica y Eurasia aún mantenían conexiones terrestres, lo que permitía que faunas similares se distribuyeran por grandes extensiones. El clima era cálido y estacional, con episodios de lluvia que alimentaban amplias llanuras aluviales y redes de ríos bordeados de vegetación densa.
El paisaje que recorría el Dilophosaurus no tenía flores ni hierba, ya que las plantas con flor (las angiospermas) no existían aún. En cambio, el entorno estaba dominado por bosques de coníferas, araucarias, ginkgos y helechos arborescentes. Era un ecosistema verde y húmedo en las proximidades de los ríos, que se abría en llanuras más áridas hacia el interior.
Información científica
Datos claves de este dinosaurio.
Dónde vivía
Sus restos se han encontrado principalmente en Norteamérica (Arizona, EE. UU.).
Descubridor
Sam Welles
Clasificación
Orden Saurischia, el suborden Theropoda y la familia Dilophosauridae.
Significado del nombre
“Lagarto de dos crestas” (del griego di: dos, lophos: cresta y sauros: lagarto)
Pronunciación
Di-lo-fo-sau-rio
Época
Hace unos 193 millones de años (Jurásico superior)
Datos curiosos
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Sus dos crestas craneales eran tan frágiles que los paleontólogos estiman que servían para comunicación visual o cortejo, no para el combate.
La mandíbula superior del Dilophosaurus presenta una escotadura detrás de los dientes frontales, un rasgo anatómico poco común entre los terópodos de su época.
No existe evidencia fósil de un pliegue de piel extensible en el cuello ni de producción de veneno.
Algunos paleontólogos proponen que pudo alimentarse de peces en las orillas de los ríos jurásicos.
Preguntas frecuentes
Todo lo que siempre quisiste saber sobre el Dilophosaurus
No. No existe ninguna evidencia fósil (ni glándulas de veneno, ni estructuras asociadas en el cráneo o la mandíbula) que respalde esta idea. Es un rasgo inventado para el entretenimiento que no tiene base científica.
Tampoco. Los fósiles conocidos no muestran ninguna estructura ósea que sostuviera un volante de ese tipo, y no hay evidencia indirecta que lo sugiera. Esta característica fue añadida como recurso dramático en la ficción popular.
Los paleontólogos estiman que tenían una función de exhibición visual: reconocimiento entre individuos, comunicación social o atracción de pareja. Eran estructuras óseas frágiles, poco aptas para el combate directo.
Alcanzaba entre 6 y 7 metros de longitud y pesaba alrededor de 400 kilogramos, con una altura a la cadera de unos 2 metros. Era bastante más grande que un humano adulto, aunque considerablemente más pequeño que los grandes terópodos del Jurásico Superior y el Cretácico.
El paleontólogo Sam Welles fue el primero en describir los restos, tras su hallazgo en Arizona en 1942. La descripción formal del género y la especie se publicó en 1954, con una revisión ampliada posterior en 1970.
No hay evidencia fósil de plumas en el Dilophosaurus. La presencia de estructuras tegumentarias similares en terópodos de su época y linaje es posible pero no está documentada para esta especie.